Una antropóloga explicó lo que implica para la comunidad indígena el asesinato de su líder religioso por parte del grupo terrorista. Señaló que una lideresa lleva denunciando desde hace tiempo que “están bajo el fuego cruzado”.
Marilín Rehnfeldt, investigadora y antropóloga, se refirió este martes al asesinato del líder indígena Alcides Morilla a manos del grupo criminal que opera en el norte. El mismo era el líder religioso de la comunidad indígena Paĩ Tavyterã.
“Significa lo mismo que si a nosotros nos hubieran sacado a un sacerdote muy querido, significa lo mismo que hoy maten al arzobispo de Asunción porque ellos son los líderes espirituales de esa comunidad. Tienen una importancia capital en la vida de esa comunidad”, explicó.
Señaló que el cerro Guazú, lugar donde el indígena fue asesinado, tiene un gran valor espiritual para la comunidad Paĩ Tavyterã.
“El Jasuka Venda, el cerro Guazú como le llamamos, es un cerro sagrado de los Paĩ Tavyterã. Es ahí donde se da el origen del mundo, donde el padre primigenio hizo el mundo. Entonces tiene un significado muy fuerte y Alcides era uno de los custodios de ese cerro”, manifestó.
Señaló que los habitantes indígenas de llevan padeciendo desde hace tiempo los ataques del grupo armado. Indicó que la lideresa Digna Morilla, hermana del fallecido, denuncia sin recibir respuesta los raptos por parte de la organización terrorista.
“Eso ocurre desde hace rato. Hace rato que la gente está denunciando eso. Digna Morilla, que es la hermana de Alcides, hace rato que viene denunciando eso, que están bajo el fuego cruzado”, dijo.
“Llevan a niñas para violarlas. Todo eso ha estado denunciando esta señora”, remarcó.
“Este grupo criminal por lo visto que está tomando todo el cerro y están queriendo utilizar a los indígenas porque no tienen quizás a dónde irse”, añadió.