“Cinco fueron prácticamente los primeros individualizados en este hecho”, informó Giménez. El fiscal señaló que las imágenes de las cámaras de seguridad fueron clave para identificar el acto deliberado de liberación de los internos. “Para nosotros es clave el video donde se demuestra la liberación deliberada de esos reclusos”, comentó.
Añadió que se encontraron evidencias que confirman la negligencia en el control de los internos, como celdas aseguradas con cadenas y llaves en posesión de los mismos reclusos. “Uno de ellos lo encontramos en el techo con la llave puesta, lo cual nos indica que esos reclusos tenían su propia llave de su celda”, añadió.
Giménez denunció que los guardiacárceles abandonaron deliberadamente las zonas de monitoreo en el espacio denominado “soleo”. Este área es utilizado por los internos para actividades físicas, pero el horario en que ocurrieron los hechos no coincidía con el protocolo habitual.
“Conforme al libro de novedades que accedimos anoche, encontramos que solamente hasta las 15 horas de ese día se registró la salida de los demás internos al soleo. Después automáticamente pasa a 20:30 horas. Entonces, hay un espacio de tiempo tipo espacio en blanco que se tendrá que determinar quién dio la instrucción”, declaró.
Indicó que aún no se han encontrado elementos que impliquen a autoridades de rango superior en la decisión de permitir la salida de los internos, aunque la línea de investigación sigue abierta.
“Además de estos guardiacárceles directamente identificados, no hay hasta ahora un elemento que conduzca a otras autoridades de rango superior que pudieran haber estado eventualmente en conocimiento o que pudieran haber influido en la decisión de los mismos”, afirmó.
También señaló que la investigación sigue el curso desde los implicados más cercanos hacia posibles responsables de mayor rango.