El ministro confirmó que este año hubo un faltante mayor en comparación con años anteriores, a pesar de que las licitaciones incluyeron un 5% adicional para cubrir variaciones. “Lo que sí tuvimos este año es mayor faltante que otros años. Tuvimos casi esa cifra de faltantes, en el sentido de que tenemos casi más de 50.000 alumnos nuevos en las escuelas, y eso ha sido la principal causa de dificultad”, explicó.
Además, destacó que este aumento de estudiantes generó “un drama emocional” por parte de las comunidades educativas que no recibieron los kits a tiempo.
Ramírez señaló que muchos de los nuevos alumnos provinieron de situaciones variadas, como estudiantes que habían salido del sistema o que llegaron del sector privado. Incluso mencionó casos de familias que retornaron al país desde Argentina. “Imagínate, un hecho que se daba al revés, ahora están viniendo de Argentina. Tenemos escuelas donde hay desde 50 alumnos o más. Eso hace un cambio total”, mencionó.
En cuanto al plazo para completar la entrega de kits, reconoció que el objetivo inicial era cerrar las distribuciones el viernes pasado, pero admitió dificultades en la distribución a nivel local.
“Estamos teniendo ahí algunas dificultades que tenemos que ver qué pasó. Puede ser que no previmos, que no era previsible, o que fallamos en la previsión. Pero de ahí a decir que es un fracaso cuando hemos entregado la totalidad de los kits, simplemente faltan estos ajustes, yo no considero fracaso para nada”, aseguró.
Además, afirmó que su equipo ya está realizando cambios e incorporando nuevas estrategias para ajustar el proceso. El ministro expresó su compromiso de resolver la situación y destacó que estos desafíos representan un aprendizaje para el MEC.