La Cámara de Representantes e Importadores de Productos Famacéuticos (Cripfa) alertó que se encuentra en una “zona roja” debido a la elevada deuda que mantiene el Estado con el sector. Según Rocío Figueroa, gerente de relaciones interinstitucionales de la Cripfa, el pasivo asciende a unos 630 millones de dólares, correspondientes a insumos y servicios prestados al Ministerio de Salud y al Instituto de Previsión Social (IPS).
“La mayoría de la deuda se arrastra desde el 2021 y tenemos algunas empresas que arrastran deudas desde el 2019”, explicó Figueroa. Añadió que se trata de contratos firmados en licitaciones públicas, verificados y corroborados por ambas instituciones estatales.
La gerente aseguró que el gremio no tiene intención de suspender la provisión de productos farmacéuticos al sector público, pese a la difícil situación financiera que atraviesa. “Nosotros trabajamos en un sector súper sensible como la salud, los pacientes, la comunidad, la ciudadanía no tiene la culpa que el gobierno no honre sus deudas”, afirmó.
Asimismo, expresó su confianza en el nuevo gobierno que asumirá el próximo 15 de agosto. Según Figueroa, tanto el presidente electo , Santiago Peña, como el futuro ministro de Hacienda, Carlos Fernández Valdovinos,, se mostraron “empáticos y comprometidos” con resolver el problema.