La Contraloría General de la República emitió un dictamen en el cual se detallan diferentes irregularidades detectadas en el proceso para la obra de la pasarela de ñandutí que une Ñu Guasu y el Comité Olímpico Paraguayo.
Entre los puntos centrales, resaltan los indicios de direccionamiento y modificaciones en el contrato inicial, repercutiendo en toda la obra, confirmó Paul Ojeda, director general de Control del ente contralor.
El director manifestó que el direccionamiento para beneficiar a Engineering, se basó en las certificaciones ambientales.
“Establecieron ese tipo de exigencias para garantizar que la obra se haga con la calidad requerida en todo lo que representa el medio ambiente, ese fue el argumento del Ministerio de Obras”, explicó.