Manuel Ferreira, exministro de Hacienda, criticó duramente la creación de cargos innecesarios y con salarios excesivos en el Congreso Nacional. Afirmó que no hay ningún criterio para asignar estos recursos y que se trata de una decisión arbitraria de los parlamentarios. Jefe de Trámites de Gestiones de Análisis Laboratoriales, encargado de Acompañamiento del Personal, jefe de Accesos, director de Central Telefónica son algunos de los cargos creados en el Parlamento.
“En realidad lo que dice la Constitución es que el Parlamento tiene el derecho a hacer las modificaciones que le parezca en el presupuesto. Y eso es lo que se hace. Entonces se van agregando este tipo de gastos totalmente a la bartola, por lo que se les va ocurriendo a la gente o por las necesidades que puedan tener los actores políticos que están en el Parlamento”, explicó el exministro.
Señaló que la única forma de frenar esta situación es un veto parcial del Ejecutivo, pero que eso también implica una serie de problemas para la implementación del resto del presupuesto. “Esto es del libre albedrío de los parlamentarios”, lamentó.
Comparó el sector público con el sector privado, y dijo que este último tiene incentivos para pagar salarios acordes a la productividad y a la rentabilidad de la empresa, mientras que el primero no tiene ningún control ni sanción.
“Si tenés una planilla salarial donde pagas cualquier número, entonces lo que vas a terminar es no generando ningún tipo de utilidad. Y la utilidad es el aire de la empresa, es el aire que respira la empresa. Por tanto, le vas a dejar sin aire a la empresa y la empresa va a tener una serie de problemas a partir de eso”, advirtió.
Ferreira agregó que los salarios de mercado que se generan en las empresas privadas son salarios que, en general, sirven de referencia para otro tipo de remuneraciones que se puedan tener fundamentalmente en el sector público. Y que normalmente los sectores públicos en el mundo generan niveles de ingresos inferiores a los niveles de ingresos del sector privado.
“Esto es una regularidad en casi todo el mundo. Creo que estas excepciones hacen que se tenga que mirar con mucho ojo esta situación”, expresó el exministro, quien puso como ejemplo el caso de la central telefónica del Parlamento, que tiene un director con un salario de 21 millones de guaraníes, y dijo que no se justifica ese nivel de remuneración para una función que no requiere tanta demanda ni complejidad.
“Yo conozco empresas que tienen Call Center muy grandes, de cientos de personas. No creo que ese sea el caso de la central telefónica del Parlamento. Debe haber, sí, un número de telefonita, pero no creo que el nivel de llamados sea igual a los de una empresa que vende tickets para un concierto, que recibe miles de llamadas para poder cerrar algo. Entonces, ahí sí tal vez la situación sea distinta, pero no creo que sea el caso del Parlamento”, manifestó.
Ferreira concluyó que el problema radica en la creación de rubros innecesarios, que no están vinculados a la ley del funcionario público, y que generan un gasto innecesario para el Estado. “Lo que pasa es que yo te pongo un rubro que no es necesario. Y pongo un salario de 21 millones de guaraníes para ese rubro que no es necesario. Y después puedo hacer el concurso si es que quiero, pero igual se gastan los 21 millones de guaraníes mensuales y todos los beneficios que vienen detrás de eso”, argumentó.